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El campo se vacía: una de cada cuatro casas rurales en Argentina está deshabitada 

El campo se vacía: una de cada cuatro casas rurales en Argentina está deshabitada

El campo se vacía: una de cada cuatro casas rurales en Argentina está deshabitada 

El campo se vacía: una de cada cuatro casas rurales en Argentina está deshabitada

Un reciente informe de la Fundación Tejido Urbano, basado en datos del Censo 2022, revela una realidad preocupante para el interior productivo: mientras la producción agrícola bate récords, la población en las zonas rurales no para de caer. El dato es contundente: el 24,2% de las viviendas rurales del país se encuentra vacío, una cifra que duplica la vacancia registrada en los centros urbanos (10,7%).

 

La paradoja bonaerense y el sur desolado 

El fenómeno se profundiza en la provincia de Buenos Aires. En las zonas rurales dispersas del territorio bonaerense, 44 de cada 100 casas no tienen ocupantes, lo que evidencia un proceso de migración hacia las ciudades en busca de servicios y mejores condiciones de vida. Sin embargo, los números más alarmantes se encuentran en la Patagonia y la Pampa: en La Pampa el 55% de las casas rurales está vacía, seguida de cerca por Santa Cruz con casi un 50%.

¿Por qué quedan las tranqueras cerradas?

Las causas detrás de este "silencio rural" son variadas. Si bien el 41% de estas propiedades se utiliza como segunda residencia o vivienda temporal, un 29% permanece en situación de abandono o cierre indefinido. Los especialistas asocian esta tendencia a: la transformación productiva del agro (menor necesidad de mano de obra residente), a pérdida de servicios básicos y el cierre de escuelas rurales y la búsqueda de mejores oportunidades en núcleos urbanos.

 

Una señal de alerta para el interior 

Este desequilibrio plantea un fuerte contraste: mientras las grandes ciudades sufren de hacinamiento y déficit habitacional, el parque habitacional del campo queda en desuso. El despoblamiento no solo afecta la vida social de los pueblos, sino que pone en riesgo la continuidad de las instituciones rurales y la disponibilidad de mano de obra para las tareas agrarias. 

 

Fuente: www.zonacampo.com.ar

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